Durante años viví desconectada de mi cuerpo.
Sentía que algo andaba mal, pero no sabía explicarlo.
Lo que recibía eran diagnósticos vacíos y tratamientos genéricos.
Cuando decidí dejar los anticonceptivos, me enfrenté a la realidad de mi cuerpo. O quizás, a todo lo que me habían dicho que debía ignorar.
Hoy, soy médica funcional e integrativa con énfasis en salud hormonal, pero también he sido paciente, guía y compañera.
Creé esta comunidad porque creo en una forma distinta de habitar nuestro cuerpo. Una forma en la que sanar no se siente como distancia, sino como un regreso.